Bodbe: la tumba de Santa Nino, el convento de los cipreses y el manantial de abajo

En el año 326, poco más o menos, una mujer llamada Nino, venida de Capadocia con una cruz hecha de sarmientos atados con su propio pelo, curó a la reina Nana de Iberia y convirtió al rey Mirian, y con él a Georgia, que desde entonces es cristiana. Al final de su vida se retiró a Kajetia, a un lugar en la ladera sobre el valle del Alazani, y allí murió hacia el 340; el rey mandó levantar una iglesia sobre la tumba. Eso es Bodbe, y por eso cada georgiano viene aquí al menos una vez: es la tumba de la mujer que los hizo lo que son. Está a 2 km de Signagui, entre cipreses, y se oye el silencio.

Monasterio de Bodbe, con la basílica entre cipreses sobre el valle del Alazani
Bodbe, con la basílica antigua y el campanario entre los cipreses, a 2 km de Signagui.

Lo que hay

La basílica es pequeña, de tres naves, de los siglos IX al XI, muy retocada en el XVII y el XIX, con frescos de esa última época; la tumba de Nino está en una capilla a la derecha del altar, bajo un baldaquino, y se hace cola para arrodillarse un momento. El campanario de tres pisos es de 1862 a 1885, de la época rusa, cuando Bodbe era sede de obispo. Al lado, grande y nueva, la catedral de San Jorge y San Nino, consagrada en 2015, de piedra clara, con el espacio y la luz que la basílica no tiene. Y alrededor, el convento: desde 1991 viven aquí monjas que cuidan los jardines, las rosas, los cipreses, los caminos de grava, y que venden miel, velas y hierbas; en época soviética el monasterio fue hospital, y lo que se ve ahora se ha levantado desde cero en treinta años.

El manantial

Desde el aparcamiento sale un sendero que baja por el bosque, 3 km y media hora, hasta el manantial de Santa Nino: una capilla pequeña, una fuente y un baño de inmersión cerrado donde la gente, en camisa larga que allí mismo se presta, se mete en el agua helada tres veces y sale con la cara de quien ha hecho algo. Hay quien baja en coche por otra pista. Subir a pie es lo duro de la visita, pero el bosque y el valle lo pagan.

Jardín de cipreses de Bodbe con vistas al valle del Alazani
Los jardines de Bodbe, cuidados por las monjas, con el valle del Alazani al fondo.

Cómo encajarlo

Desde Signagui, 2 km: media hora a pie cuesta arriba, o cinco minutos en taxi. Lo lógico es Bodbe por la mañana, cuando hay menos gente y las monjas cantan la liturgia, el manantial después y Signagui el resto del día; desde Tbilisi son 110 km, dos horas. Entrada libre; mujeres con la cabeza cubierta y falda, que prestan en la entrada, y silencio dentro del recinto. Los sábados hay bodas y el 27 de enero, fiesta de Nino, se llena.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Santa Nino?

Una mujer de Capadocia que hacia el año 326 convirtió a la reina Nana y al rey Mirian de Iberia, y con ellos a Georgia, al cristianismo. La Iglesia georgiana la venera como igual a los apóstoles; su cruz de sarmientos es el símbolo del país y está en la catedral de Sioni de Tbilisi. Murió en Bodbe hacia el 340.

¿Pueden entrar las mujeres?

Sí, todo el mundo puede entrar; es un convento de monjas pero abierto al público. Se pide cabeza cubierta y falda a las mujeres, que prestan en la puerta, y nada de pantalón corto a los hombres.

¿Hay un manantial?

Sí, a 3 km del monasterio por un sendero que baja por el bosque: el manantial de Santa Nino, con una capilla y un baño de inmersión donde los peregrinos se sumergen tres veces. Media hora de bajada y algo más de subida.