El palacio de los Shirvanshahs: lo que queda de una corte del siglo XV en Bakú
En la parte alta de la ciudad vieja de Bakú, donde la cuesta se acaba, hay un conjunto de edificios bajos de piedra clara con cúpulas y portadas talladas. Es el palacio de los Shirvanshahs, la residencia que los reyes de Shirván se construyeron en el siglo XV cuando trasladaron la capital de Shamakhi a Bakú. No es un palacio de salones y escaleras sino un recinto de terrazas con media docena de edificios, cada uno con su función. Desde 2000 es Patrimonio Mundial, junto con la Torre de la Doncella y la muralla.
Quiénes eran los Shirvanshahs
Los Shirvanshahs gobernaron Shirván, el norte del actual Azerbaiyán, durante casi siete siglos, del IX al XVI, bajo árabes, selyúcidas, mongoles y timúridas. Su capital era Shamakhi; tras los terremotos y las guerras del siglo XII empezaron a usar Bakú, y en el XV, con Khalilullah I, levantaron aquí este conjunto. A principios del XVI los safávidas acabaron con la dinastía y el palacio pasó a ser cuartel, almacén y ruina hasta las restauraciones del siglo XX.
Qué hay en el recinto
Se recorre de arriba abajo, por terrazas:
- El edificio residencial, de dos plantas y medio centenar de salas, hoy museo con cerámica, armas, monedas y alfombras.
- El Divankhana, un pabellón octogonal rodeado de arcadas donde el sah recibía y se hacía justicia. Tiene la portada más trabajada del conjunto.
- La mezquita del palacio, de 1441, con un minarete esbelto.
- El mausoleo de la familia real, de 1435, con inscripciones en la entrada.
- La tumba de Seyid Yahya Bakuvi, el sabio y astrónomo de la corte, un pequeño edificio octogonal con cúpula.
- Los baños, excavados en la roca y descubiertos en el siglo XX.
La piedra
Todo está hecho con la caliza de Absheron, blanda al cortar y dura al secar, que es la misma de la muralla y de media ciudad vieja. Las portadas llevan inscripciones en árabe y persa y motivos geométricos y vegetales; es la escuela de Shirván y Absheron, la misma que se ve en los caravasares y mezquitas de la zona. Lo que no hay es azulejo ni color: aquí todo es relieve en piedra clara.
Cómo se visita
Está a cinco minutos a pie de la Torre de la Doncella, subiendo por las callejuelas de la ciudad vieja. Abre todos los días, de 10:00 a 18:00, y la entrada cuesta unos manats. Hay cartelas en inglés, pero el recinto se entiende mejor con guía: sin explicación, los edificios se parecen. Con calma, entre una hora y hora y media.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es Patrimonio Mundial?
La UNESCO inscribió en 2000 la ciudad amurallada de Bakú con el palacio de los Shirvanshahs y la Torre de la Doncella como ejemplo de ciudad medieval del Caspio con influencias persas, árabes y otomanas.
¿Cuánto cuesta la entrada?
Unos manats, con tarifa reducida para estudiantes. El precio sube de vez en cuando, así que conviene mirar en la taquilla.
¿Cuánto tiempo hace falta?
Una hora para verlo todo sin prisa; hora y media con guía. El museo del edificio residencial es lo que más tiempo lleva.