Borjomi-Kharagauli: el parque nacional donde se camina tres días sin cruzar una carretera
Al sur de Borjomi, entre el valle del Kura y el de Imereti, hay una sierra del Pequeño Cáucaso cubierta de bosque de un extremo a otro, sin pueblos, sin carreteras, sin líneas eléctricas, donde se puede andar tres días seguidos sin ver más que hayas, abetos, prados y, con suerte, un oso de lejos. Es el parque nacional de Borjomi-Kharagauli, creado en 1995 con dinero alemán y abierto en 2001, el primer parque nacional del Cáucaso y el mayor de Georgia, con 85.000 hectáreas contando las zonas de protección de alrededor. Es la respuesta para quien pregunta dónde se puede caminar en Georgia sin estar en Svanetia ni en Kazbegi.
Cómo es
Bosque hasta los 1.800 o 2.000 metros, haya en las laderas norte, pino y abeto del Cáucaso en las sur, y por encima prados de altura con vistas al Cáucaso grande por el norte y a las montañas de Turquía por el sur. Hay oso pardo, lobo, lince, ciervo del Cáucaso, rebeco y 200 especies de aves; el oso se ve de vez en cuando, los demás casi nunca. Los senderos están marcados con pintura en los árboles, y en los puntos de etapa hay refugios de madera con literas, estufa y una fuente, que se reservan en el centro de visitantes y cuestan poco. No hay bares, ni tiendas, ni cobertura en la mayor parte.
Las rutas
Once senderos marcados. Los largos cruzan la sierra de este a oeste: el de San Andrés, 54 km y tres días, desde Likani, a la salida de Borjomi, hasta Marelisi, en el lado de Kharagauli, con dos noches en refugio y un paso por los prados de Lomismta a 2.200 metros; el de Nikoloz Romanov, 43 km y dos o tres días, paralelo, algo más fácil; y variantes que los unen. Los cortos salen de Likani, de Atskuri o de Kharagauli y vuelven en el día: el sendero de las vistas, de cuatro horas, hasta un mirador sobre el desfiladero, y los paseos por el bosque de dos. También se hacen a caballo, con los guías de los pueblos, y en invierno hay rutas de raquetas desde Likani.
Cuándo y qué hace falta
De junio a octubre para las travesías; en mayo queda nieve en los pasos y en noviembre vuelve. Julio y agosto son los meses buenos arriba y los más calurosos en el valle; septiembre tiene el bosque dorado y menos gente. Hace falta botas, ropa de lluvia porque llueve mucho, saco para el refugio, comida para todos los días y agua de las fuentes marcadas. Guía no es obligatorio, pero se recomienda para las travesías, y se contrata en el centro de visitantes de Borjomi, donde dan el mapa, registran la ruta y reservan los refugios.
Cómo organizarlo
Desde Tbilisi, dos horas a Borjomi en coche o marshrutka desde Didube; el centro de visitantes está en la ciudad y la entrada de Likani, a 3 km. Lo lógico es dormir en Borjomi la noche antes, con el parque central y las piscinas de agua mineral como calentamiento, y salir temprano. Al acabar en Marelisi hay tren y marshrutkas a Kharagauli y a Kutaisi, lo que permite seguir hacia el oeste sin volver.
Preguntas frecuentes
¿Qué se puede hacer en el parque?
Travesías de dos y tres días de Borjomi a Kharagauli durmiendo en refugios, rutas de un día desde Likani, Atskuri o Kharagauli, paseos a caballo con guías locales y, en invierno, raquetas. Se ve bosque, prados de altura, con suerte osos y ciervos, y ningún pueblo.
¿Cuándo es mejor ir?
De junio a octubre para las travesías, con julio y agosto como meses más seguros en los pasos y septiembre como el más bonito, con el bosque dorado. Fuera de esa época quedan las rutas cortas del valle y las raquetas.
¿Hace falta guía?
No es obligatorio, porque los senderos están marcados, pero se recomienda para las travesías. Se contrata en el centro de visitantes de Borjomi, donde también se reservan los refugios, se registra la ruta y se compra el mapa.