Gyumri: un paseo por la segunda ciudad de Armenia, la de las casas negras y rojas, la plaza Vartanants y el terremoto que todavía se cuenta

A dos horas y media de Ereván por el norte, en la meseta de Shirak, a 1.500 m y con el Aragats cerrando el sur, está Gyumri, la segunda ciudad de Armenia, que fue la primera en riqueza y en arquitectura cuando se llamaba Alexandropol y era la ciudad de guarnición y de comercio de la Armenia rusa, y que el terremoto del 7 de diciembre de 1988 dejó en ruinas, con miles de muertos y una generación entera viviendo en contenedores. Hoy el barrio viejo se ha rehecho casa a casa, los cafés han vuelto a la plaza y Gyumri es la ciudad de Armenia donde mejor se pasea: calles de casas negras y rojas, dos iglesias en una plaza, museos en casas de comerciantes y una cerveza con nombre propio. Esta guía es ese paseo.

Plaza Vartanants en Gyumri con las casas de toba negra y la catedral
En la plaza Vartanants de Gyumri, la catedral de Yot Verk, la iglesia del Salvador y las casas de toba negra del XIX.

La ciudad

Kumayri era el nombre antiguo; Alexandropol se lo puso el zar en 1837 por su mujer, cuando levantó la fortaleza y la ciudad se llenó de comerciantes armenios que construían casas de dos pisos en toba negra y roja, la piedra volcánica de Shirak, con balcones de hierro y patios; Leninakan fue de 1924 a 1990, con las fábricas textiles; y Gyumri, desde la independencia. El terremoto de 1988, con epicentro en Spitak, a 40 km, mató a unas 25.000 personas en la región, tiró los bloques soviéticos de hormigón y dejó en pie, agrietadas, muchas de las casas viejas de piedra, que es por lo que el barrio histórico existe todavía. Quedan unos 110.000 habitantes, la fama de ser la ciudad del humor de Armenia, con sus chistes y sus actores, y una lentitud que Ereván perdió.

La plaza Vartanants

Es el centro de todo, una plaza grande con el monumento a Vardan Mamikonian y la batalla de Avarayr del año 451, en que los armenios defendieron su cristianismo frente a Persia, y dos iglesias enfrente la una de la otra, la catedral de la Madre de Dios, Yot Verk, los Siete Dolores, de 1874, de toba negra con rayas rojas y cúpula nueva, y la iglesia del Salvador, Amenaprkich, de 1860 a 1873, copia de la catedral de Ani, que el terremoto derribó y que lleva treinta años reconstruyéndose piedra a piedra con las originales numeradas en el suelo. Entre las dos, el ayuntamiento, las terrazas y los bancos donde la ciudad se sienta por la tarde.

Kumayri, el barrio viejo

Al sur de la plaza empiezan las calles del barrio histórico, Kumayri, con un millar de casas de los siglos XIX y XX de toba negra y roja, de uno y dos pisos, con balcones de madera y de hierro, portales tallados y patios interiores; muchas restauradas y convertidas en cafés, talleres de artistas, tiendas de cerámica y hoteles pequeños, otras todavía apuntaladas. La calle Abovyan y la calle Rustaveli son el eje; hay que meterse por las laterales. Al fondo del barrio, el mercado, con el queso y el pan de la región, y la fábrica de cerveza de Gyumri, de 1970, cuya cerveza es la que se pide en todo el país.

Casas de toba negra y roja con balcones en el barrio de Kumayri, Gyumri
En Kumayri, casas de comerciantes del XIX en toba negra y roja, con balcones de madera, muchas ya restauradas.

Los museos y lo demás

Hay dos museos en casas de comerciantes, la casa museo de las hermanas Aslamazyan, Mariam y Eranuhi, pintoras del siglo XX, con sus cuadros de colores en una casa de 1880 con balcón de madera; y el museo Dzitoghtsyan de arquitectura y vida urbana, en la mansión de una familia rica de 1872, con las habitaciones amuebladas como entonces y la historia del terremoto. A diez minutos, la Fortaleza Negra, el fuerte redondo de basalto de 1837 sobre la ciudad, convertido en sala de conciertos, y al lado la Madre Armenia de 1975 con la vista entera. Para comer, la cocina de Gyumri es de montaña: khash en invierno, kebab en las chaykhanas y el pan lavash recién hecho de los hornos del mercado.

Cómo llegar y adónde seguir

Desde Ereván son 120 km, y el tren de la estación central tarda dos horas y media y pasa por las faldas del Aragats, y las marshrutkas de la estación de Kilikia, dos horas. Gyumri tiene hoteles pequeños en Kumayri y guesthouses, y vale una noche. Desde aquí se sigue al norte, a Georgia, por el paso fronterizo de Bavra, a 60 km, con marshrutkas a Akhalkalaki y Tbilisi; al este, a Dilijan y el Sevan por Vanadzor; o al sur, a Ereván.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo hace falta?

Un día entero: la plaza y sus dos iglesias por la mañana, Kumayri y los dos museos, la Fortaleza Negra y la Madre Armenia al atardecer y una cena en el barrio. Con noche, que es lo que conviene, se añaden el mercado y el paseo de la mañana siguiente, cuando el barrio está vacío.

¿Es segura?

Sí, es una ciudad tranquila y pobre, con gente que se para a hablar y precios más bajos que en Ereván; lo que conviene es mirar dónde se pisa en las calles de Kumayri, donde todavía hay solares y casas apuntaladas, y llevar efectivo para el mercado y los taxis.

¿Hay dónde dormir?

Sí, en Kumayri hay hoteles pequeños en casas de comerciantes restauradas, con patio y balcón de madera, y guesthouses familiares en toda la ciudad, a precios muy por debajo de Ereván; es la forma de ver la plaza de noche y el barrio por la mañana. Conviene reservar en julio y agosto.