Las piscinas de Borjomi: el baño tibio al final del parque, entre el bosque
Borjomi está en un desfiladero estrecho del río Kura, con laderas de abetos y pinos a los dos lados, y en el pueblo todo huele a azufre y a hierro por el agua que sale de las fuentes: el agua mineral más famosa de la antigua Unión Soviética, la que se vendía en todas las cantinas de Moscú a Vladivostok. El parque central, de 1850, es donde está la fuente de la que todo el mundo bebe un vaso caliente, pero lo que hace que la gente venga a Borjomi con el bañador en la mochila está más allá: al final del parque, por un camino que sigue el río entre árboles durante dos kilómetros y medio, hay tres piscinas de piedra al aire libre con agua mineral tibia, en un claro del bosque, abiertas todo el año.
El agua
No es el agua de azufre caliente de Tbilisi. La de Borjomi es bicarbonatada sódica, sale a unos 38 grados de 1.500 metros de profundidad, de origen volcánico, y en las piscinas está entre 27 y 32, tibia más que caliente, con un olor leve y un tacto resbaladizo. Se bebe para el estómago y se toma en baño para la piel y los huesos, según los carteles del balneario, que desde 1829, cuando unos soldados rusos la encontraron, y sobre todo desde que el gran duque Mijaíl, hijo del zar, se hizo un palacio aquí en los años 1860, no ha dejado de recetarla. La primera embotelladora es de 1890 y sigue en marcha.
Las piscinas
Son tres, de piedra, de distintos tamaños, con una pequeña caseta para cambiarse, bancos y poco más; el bosque alrededor, el ruido del río y, si se va entre semana, casi nadie. En verano es la forma de refrescarse después de la caminata, con el agua más fresca que el aire; en invierno, con nieve en los abetos y vapor saliendo del agua, es cuando más gusta. No hay horario estricto: se entra con la entrada del parque y se puede estar lo que se quiera.
Cómo se llega
Desde la entrada del parque central, donde están la fuente, el teleférico y las atracciones viejas, se sigue el camino junto al río hacia arriba, llano y en sombra, 40 minutos a pie; también hay vehículos del parque que suben por unos lari. Llevar bañador, toalla y chanclas, porque no hay donde alquilarlos, y algo de comer, porque arriba no hay más que un puesto en temporada. La entrada al parque es de pago, poco.
Con el parque nacional
Borjomi es la puerta del parque nacional de Borjomi-Kharagauli, uno de los mayores de Georgia, con senderos de uno a cuatro días por el bosque y refugios; la oficina está en el pueblo. El plan corto es parque, piscinas y fuente en un día desde Tbilisi, a 160 km, dos horas en coche o cuatro en el tren lento que sube por el desfiladero; el largo, dormir en Borjomi y combinarlo con una caminata o con Vardzia y Akhaltsikhe, a una hora.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las piscinas de Borjomi?
Tres piscinas de piedra al aire libre con agua mineral tibia, entre 27 y 32 grados, en un claro del bosque al final del parque central de Borjomi, a 2,5 km a pie siguiendo el río. Están abiertas todo el año y se entra con la entrada del parque.
¿Para qué es buena el agua?
El agua de Borjomi es bicarbonatada sódica, de origen volcánico, y el balneario la receta desde el siglo XIX para el estómago, bebida, y para la piel y las articulaciones, en baño. En las piscinas el efecto principal es el de un baño tibio en el bosque.
¿Cómo se llega a Borjomi desde Tbilisi?
Son 160 km hacia el oeste, dos horas en coche o en marshrutka desde la estación de Didube, y unas cuatro en el tren que sube por el desfiladero. Desde Borjomi se sigue a Akhaltsikhe y Vardzia o a Bakuriani.