Sameba: la catedral de la Trinidad de Tbilisi, el edificio que se ve desde toda la ciudad
Desde cualquier azotea de Tbilisi, desde el puente, desde la fortaleza, desde el avión al aterrizar, hay un edificio que domina la ciudad: una pirámide escalonada de piedra clara con una cúpula dorada, en una colina sobre el río, iluminada de noche. Es Sameba, la catedral de la Santísima Trinidad, de unos cien metros de alto con la cruz, la iglesia más grande del Cáucaso y una de las más altas del mundo ortodoxo, y tiene veinte años: se construyó entre 1995 y 2004, cuando el país salía de la guerra civil y de los cortes de luz, y para los georgianos es la prueba de que salieron.
Por qué se construyó
La idea era celebrar los 1.500 años de la autocefalia de la Iglesia georgiana y los 2.000 del cristianismo, y hacerlo a lo grande después de setenta años de ateísmo de Estado en que la Iglesia había quedado reducida a unas decenas de parroquias. El proyecto lo ganó el arquitecto Archil Mindiashvili en 1989, la primera piedra se puso en 1995 y el patriarca Ilia II consagró la catedral el 23 de noviembre de 2004, día de San Jorge, semanas después de la Revolución de las Rosas. Se pagó con donaciones de ciudadanos y, en su mayor parte, del empresario Bidzina Ivanishvili. Lo que se discute, y conviene saberlo, es el sitio: la colina de Elia era el cementerio armenio de Khojivank, del siglo XVII, destruido en gran parte ya en época soviética, y al construir se removieron tumbas; la comunidad armenia de Tbilisi lo sigue recordando.
Qué hay dentro
Un espacio enorme y alto, de planta de cruz con cinco naves y una cúpula de 30 metros de diámetro, con nueve capillas, cinco de ellas bajo tierra, frescos e iconos nuevos pintados por artistas georgianos en estilo tradicional, un iconostasio de piedra tallada y suelos de mármol. Las proporciones imitan las catedrales medievales de Svetitskhoveli y Alaverdi, pero todo es de ahora, y eso o gusta o no. Fuera, un campanario separado, la residencia del patriarca, un seminario, jardines y una explanada con vistas a la ciudad vieja y al Mtatsminda.
Cuándo ir
Los domingos a las nueve hay liturgia con coro, y el canto polifónico georgiano en esta acústica es la razón de ir aunque no se sea creyente; también en Navidad, el 7 de enero, y en Pascua, cuando la explanada se llena de velas a medianoche. A última hora de la tarde la piedra se pone dorada y la ciudad abajo enciende las luces. Entrada libre; mujeres con la cabeza cubierta y faldas, que se prestan en la entrada, y hombres sin pantalón corto.
Cómo llegar
Metro Avlabari y quince minutos a pie cuesta arriba, o taxi. Está a un paso de la iglesia de Metekhi sobre el río y de los baños de azufre, así que entra en el mismo paseo que la ciudad vieja: Metekhi, Sameba y bajada por Avlabari a la Plaza de Europa.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se construyó Sameba?
Entre 1995 y 2004, con proyecto de Archil Mindiashvili; se consagró el 23 de noviembre de 2004, día de San Jorge. Se pagó con donaciones, la mayor de Bidzina Ivanishvili.
¿Es gratis?
Sí, la entrada es libre en horario de apertura, de la mañana a la noche. Se pide ropa discreta: cabeza cubierta y falda para las mujeres, sin pantalón corto los hombres; en la puerta prestan pañuelos y faldas.
¿Cuál es la mejor hora?
El domingo por la mañana para la liturgia cantada, y el atardecer para la luz y las vistas desde la explanada. En Navidad y Pascua ortodoxas la catedral se llena y el ambiente es otra cosa.