Garni: el templo jónico del siglo I y las columnas de basalto del cañón
Un templo con columnas jónicas sobre un espolón, encima de un cañón, con el Ararat al fondo los días claros: eso es Garni, a 30 km de Ereván, y es lo primero que ve casi todo el mundo fuera de la capital. Es el único edificio grecorromano que queda en pie en Armenia y en todo el Cáucaso, y queda en pie porque lo volvieron a montar: el terremoto de 1679 lo tiró entero y las piedras estuvieron casi tres siglos por el suelo hasta que entre 1969 y 1975 lo reconstruyeron pieza a pieza, con hormigón solo donde faltaban bloques.
El templo
Lo levantó, se cree, el rey Tiridates I en el siglo I, con dinero que le dio Nerón cuando fue a Roma a coronarse, y lo dedicó probablemente a Mihr, el dios del sol. Son 24 columnas jónicas sobre un podio alto con una escalera de nueve escalones, todo en basalto gris, y un friso de hojas de acanto, leones y granadas. Es pequeño; lo que lo hace grande es el sitio. Cuando Armenia se hizo cristiana, en 301, se dice que la hermana del rey lo salvó de la demolición para usarlo como residencia de verano.
La fortaleza y las termas
El espolón era fortaleza desde mucho antes: hay una inscripción cuneiforme del rey urartiano Argishti I, del siglo VIII a. C., y los reyes de Armenia tuvieron aquí su residencia de verano desde el siglo III a. C. Quedan tramos de muralla con torres y, junto al templo, las termas del siglo III d. C., con cuatro salas y un mosaico de suelo con figuras del mar, Océano y Thalassa, y una inscripción en griego que dice que los artesanos trabajaron sin cobrar nada; los guías la cuentan con gusto. También hay restos de una iglesia del siglo VII y del palacio.
La Sinfonía de las Piedras
Bajo el templo, en el cañón del río Azat, hay una pared de columnas de basalto hexagonales, colgadas en vertical y en abanico, que parecen un órgano de tubos: la gente las llama la Sinfonía de las Piedras. Se baja desde el pueblo por una pista de tierra, a pie en media hora o en los taxis todoterreno que esperan en la plaza, y se camina un kilómetro junto al río entre las columnas. Es la parte que menos gente hace y la que más se recuerda.
Cómo llegar y combinar
Desde Ereván, 40 minutos en coche; hay marshrutkas desde la parada de Gai, en el este de la ciudad. La entrada al templo cuesta unos 1.500 drams; abre todos los días. La excursión de siempre junta Garni, el cañón y el monasterio de Geghard, 9 km más arriba, en medio día o un día, y en el pueblo de Garni se come bien: hay casas que hacen lavash en el tonir delante del cliente.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es famoso el templo de Garni?
Porque es el único templo grecorromano que se conserva en Armenia y en el Cáucaso, del siglo I, con 24 columnas jónicas. Se derrumbó en el terremoto de 1679 y se reconstruyó con sus propias piedras entre 1969 y 1975.
¿Cuánto se tarda desde Ereván?
Unos 40 minutos en coche por 30 km de carretera. Hay marshrutkas desde la parada de Gai. Lo normal es combinarlo con Geghard y el cañón del Azat en la misma salida.
¿Qué más hay en Garni?
Las termas del siglo III con el mosaico, los muros de la fortaleza, restos de una iglesia del siglo VII y, abajo en el cañón, las columnas de basalto de la Sinfonía de las Piedras, a media hora a pie o diez minutos en taxi todoterreno.