La presa de Enguri: 271 metros de hormigón en la carretera a Svanetia

La carretera de Zugdidi a Svanetia lleva media hora subiendo por el valle del Enguri cuando, en una curva, aparece el muro: un arco de hormigón gris de 271 metros de alto y 700 de cuerda, encajado entre dos paredes de roca, con el agua verde del embalse detrás y el río casi seco delante. Es la presa de Enguri, la obra de ingeniería más grande de Georgia y, cuando se terminó, la presa en arco más alta del mundo; hoy la superan cuatro o cinco presas chinas, y sigue siendo la más alta de Europa si se cuenta el Cáucaso como Europa. Desde el mirador de la carretera, la escala no se entiende hasta que se ve un camión en la coronación, del tamaño de un grano de arroz.

Presa de Enguri, arco de hormigón de 271 metros en el valle del río Enguri
La presa de Enguri, de 271 metros, vista desde el mirador de la carretera de Zugdidi a Mestia.

Cómo se hizo y para qué

Se empezó en 1961, en el gran momento de las presas soviéticas, en una garganta de alta sismicidad y con inviernos duros; el primer grupo generador entró en servicio en 1978 y la obra se dio por terminada en 1987. La central, con cinco turbinas y 1.300 megavatios, no está al pie de la presa: el agua baja por un túnel de 15 km hasta una sala de máquinas en Gali, en Abjasia. Es la rareza de Enguri: desde la guerra de 1993, la presa está en territorio controlado por Tbilisi y la central en territorio que no controla, y las dos partes han seguido operando el sistema juntas, repartiéndose la electricidad, porque sin él ninguna tiene luz. Produce cerca del 40 % de la electricidad de Georgia, y cada pocos años se vacía el túnel para repararlo con fondos europeos, y el país entero nota el corte.

El embalse y el centro de visitantes

Detrás, el embalse de Jvari, de unos 25 km, se mete por los valles con el agua de un verde lechoso de glaciar; la carretera a Mestia lo bordea durante buena parte del camino, con miradores y algún sitio donde parar a comer. Al pie de la presa, desde 2021, hay un centro de visitantes con una exposición sobre la construcción y visitas guiadas que entran en la presa, por las galerías de inspección dentro del hormigón, hasta la coronación; se reservan con antelación y duran una hora larga. Sin visita, se puede parar en los miradores de la carretera, arriba y abajo, y cruzar la coronación si está abierta.

Embalse de montaña con agua verde entre bosques, en el Cáucaso georgiano
El embalse de Jvari, de unos 25 km, se mete por los valles camino de Svanetia.

Cómo encajarla

Está a 30 km de Zugdidi, junto al pueblo de Jvari, en la carretera que todo el que va a Mestia recorre; la marshrutka no para, pero en coche propio o taxi es una parada de media hora, o de dos con la visita. Se combina con el cañón de Martvili, a 40 km, o con el palacio Dadiani de Zugdidi, y es la última cosa llana antes de las tres horas de subida a Svanetia.

Preguntas frecuentes

¿Se puede entrar en la presa?

Sí, desde 2021 el centro de visitantes organiza visitas guiadas por las galerías interiores hasta la coronación, con reserva previa; sin reserva, quedan los miradores de la carretera y el paseo por la coronación cuando está abierta.

¿Es la presa más alta del mundo?

Lo fue entre su terminación y 2010, en la categoría de presas en arco; hoy la superan varias presas chinas, con Jinping I a la cabeza con 305 metros. Con 271,5 sigue entre las cinco más altas de su tipo y es la mayor obra de ingeniería de Georgia.

¿Por qué se dice que es compartida con Abjasia?

Porque la presa está en territorio controlado por Georgia y la central, 15 km río abajo por túnel, en Abjasia. Desde los años noventa las dos partes operan el sistema juntas y se reparten la electricidad, uno de los pocos acuerdos que han sobrevivido al conflicto.